Una de las típicas ciudades rusas, enclavadas en medio de la región, es Kostroma, situada a 315 km al noroeste de Moscú. En sus inicios fue una gran fortaleza para proteger las fronteras Nordestes de Rusia. Y su nombre se remonta a las primeras crónicas en 1213. La historia señala que 1613 vivía en un monasterio con su madre el joven Miajíl Romanov fundador de la última dinastía de los zares en Rusia. Recorrerla es conocer la historia antigua de Rusia con numerosos monsaterios. El centro de la ciudad es un ensamble cultural de finales de los siglos XVIII y XIX. Cuenta con 7 calles principales que tienen origen del centro de la ciudad.
Entre sus puntos históricos destaca la Catedral de la Asunción (erigida en el siglo XIII y reconstruida a finales del siglo XVIII, asi como el magnifico Monasterio de Ipatiev, considerado uno de los lugares de comercio en Rusia, y fue cuidadosamente preservado por los habitantes de Kostroma, ciudad fundada alrededor de 1152 por el Príncipe Yuri y fue anexionada por Moscú a principios del siglo XIV y se convirtió en un centro fabril en el siglo XIX. La ciudad de Kostroma tambien destaca por la catedral del monasterio Bogoyavlenski, el conjunto arquitectónico del monasterio Ipatievski, las calles comerciales, así como la torre de bomberos. En esta ciudad están presentes todas las etapas de la arquitectura antigua rusa. En sus museos están reunidas obras de diferentes escuelas de pintura, asi como muestras de la antigua artesania. Una visita a esta ciudad es trasladarse en la maquina del tiempo.
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