
Kurgán es una ciudad con un pasado que se remonta al Neolítico. Esta ciudad del suroeste de la Rusia siberiana a orillas del río Tobol es la capital de la región administrativa (óblast) del mismo nombre.
Geográficamente se halla en una rica región agrícola siendo un núcleo industrial y comercial comunicado por el ferrocarril transiberiano. La historia nos relata que Kurgán se fundó en el siglo XVII y pronto se convirtió en el principal mercado de la región.
Un detalle importante es que su nombre en ruso, significa “túmulo” lo que hace referencia a los antiguos túmulos (colinas, montículos de tierra) encontrados en la zona hace 4 mil años.
Cabe destacar que la poblaciòn de los kurganes fue una cultura originaria de Asia Central cuyos primeros restos se remontan al IV milenio A. C. siendo los últimos representantes los hunos (siglo V d. C).
En la antiguedad ellos enterraban a sus muertos debajo de un túmulo donde colocaban la cámara funeraria, normalmente construida en madera. Este fue el método de enterramiento y uno de los signos más característicos de esta cultura.
Hallazgos realizados demuestran que estas tumbas corresponden a la Edad del Bronce, en cuyas cámaras mortuorias colocaban ajuares y ofrendas rituales para sus reyes y dignatarios hasta cuerpos de caballos y carros.
Estos túmulos varían entre 7 – 8 metros de diámetro, por 2 metros de alto, hasta tamaños tan considerables como los 500 metros de diámetro de base para los kurganes de Siberia, por 20 metros de alto.

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