
Seguimos en nuestro apartado histórico para continuar explorando las razones que llevaron a la denominada Revuelta Decembrista en 1825.
Un cuerpo de oficiales del ejército ruso formado con jóvenes de la aristocracia, responsable de la defensa exitosa contra las tropas invasoras de Napoleón, había viajado por diferentes culturas occidentales de Europa y escucharon a esos pensadores que inspiraban a los jacobinos, razón por la cual su regreso estaba signado por la tragedia: tras ver como se desarrollaban las sociedades con monarquías restringidas sentían que el zar era una figura que restaba al crecimiento de la nación.
Organizaciones clandestinas comenzaron a proyectar una futura constitución rusa, los moderados querían una monarquía constitucional mientras que los más radicales apuntaban a la formación de una república.
Sociedades secretas, muchas de ellas de origen masónico, comenzaron a constituirse con miembros de la alta sociedad y militares que abogaban por la occidentalización de la cultura rusa. En 1816 nace, en San Petersburgo, la Unión de Salvación. Fomentaban la emancipación de sus siervos, el gobierno representativo y las limitaciones a la monarquía absoluta.
Nikita Muraviev, seguidor de las enseñanzas de Robespierre, fue uno de los miembros más prominentes de la Unión de Salvación. Fue, también, uno de los soldados que entraron a París al finalizar la guerra contra Napoleón. Las disputas internas que dividieron la Unión de Salvación en Sociedad del Norte y el Sur vieron a Muraviev elegido como principal figura de la Sociedad del Norte junto con el periodista Kondrati Ryléyev.
Artículos relacionados



0 Comentarios en “Los orígenes de la Revuelta Decembrista (II)”