
Cabe destacar que la mayor parte de las obras de Vladimir Vysotsky en esta época no obtuvo reconocimiento oficial. La historia relata que no conseguía contratos con Melodiya, la empresa que monopolizaba toda la industria discográfica.
A pesar de todo, su popularidad siguió creciendo, mas que todo con la aparición en la URSS de las reproductoras de cinta y más tarde con los casettes. Cuentas las anécdotas, que la prensa moscovita lo claificó como “bardo”, pero que Vitsotsky prefirió que lo llamarna actor y cantante.
Lamentablemente, desde mediados de los años setenta, Vysotsky se metió al alcoholismo y a pesar de su exitosa carrera actoral, incursionó en las drogas (primero anfetaminas y luego opiáceos) lo que contribuyó al deterioro de su salud falleciendo en Moscú a los 42 años de edad, de un ataque cardiaco. Su cuerpo fue expuesto en el teatro Taganka y fue enterrado en el cementerio Vagankovskoye en Moscú.
Luego de su muerte, el pueblo ruso pensó en edificar un museo conmemorativo dedicado a su vida la cual se inauguró en 19992 como el Centro Cultural y Museo de Vladimir Vysotsky.
Etse Museo presenta las exposiciones dedicadas a la vida y obra de Vysotsky en dos plantas del edificio. Y entre los numerosos objetos se puede nombrar los documentos únicos, fragmentos de guiones, dibujos, carteleras y fotos.

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